Imposible estar en Ecuador y no dedicarle tiempo a un par de temas a éste, el más grande que vio nacer esta tierra. Eterno J.J… “Amar es un dolor, una tortura, amar es destrozar el corazón” (at Hotel Quito)
Imposible estar en Ecuador y no dedicarle tiempo a un par de temas a éste, el más grande que vio nacer esta tierra. Eterno J.J… “Amar es un dolor, una tortura, amar es destrozar el corazón” (at Hotel Quito)
Una de mis fotos favoritas del mundo mundial. Dos personas que hicieron que éste, el mundo de la música, sea -en términos de Voltaire- el mejor de los mundos posibles. Larga vida a Johnny Cash, a Joe Stummer y a la increíble version de “Redemption Song” que alguna bez grabaron juntos.
Time 31/03/2013
Estamos abriendo, por fin, los oídos? Estamos demandando, comprando y compartiendo, por fin, música que vale la pena? El resultado de esta semana es una luz. (at 2RD Studio Headquarters)

Si durante los años que llevo siguiendo la entrega de los Premios Grammy juiciosamente (al considerarlos el único y real reconocimiento al que un artista de música popular debe aspirar) he hecho pataleta por ICQ, MSN, Facebook, Twitter, Tumblr, o el medio que fuera dependiendo de la época, me parece justo -esta vez que fui feliz con el resultado- mostrar porque, no sólo yo como fan, sino la gente que vive y quiere vivir de esto, debe estar contenta.
Tengo que aceptar que tenía miedo desde el día de las nominaciones cuando los odiosos (si se me permite esta traducción para el trillado término “haters”) infiltrados en la Academia dejaron por fuera a Lana del Rey -que hizo un excelente disco con una propuesta totalmente nueva- , a One Direction y a Justin Bieber -sin poder apelar a un mal manejo o a un disco “simple”, cuando su apadrinada Carly Rae Jepsen sí estuvo nominada-. De igual manera, y sin ninguna explicación, Foster The People y Ellie Goulding, ambos con dos canciones increíbles y dos discos extremadamente bien hechos, se quedaron por fuera.
Nada de esto, sin embargo, afectó la noche del domingo, la que -como tuiteó Bill Werde (editor de la revista Billboard)- debe considerarse como la mejor entrega de los Premios Grammy de los últimos años. Al final de la noche, nadie se acordó de Bieber, One Direction, Lana del Rey, Ellie Goulding o Foster The People.
Fueron unos premios raros en los que los artistas más grandes la industria de la música a nivel mundial (Jay-Z, Béyonce, Kanye West, Lady Gaga, Katy Perry, Adele, Nicki Minaj, Rihanna, etc.), no estuvieron nominados, y si lo estuvieron, fue con el sobrado de lo que realizaron en 2011 y 2010. Pero por esto mismo, se le dio la oportunidad a artistas ajenos o por lo menos no abanderados de las maquinarias tradicionales (Las grandes disqueras, Nashville, los independientes), mostrarse y ganar algo.
Sin más introducción, la lista de las 15 razones por las cuales estos fueron los Grammys de la felicidad.

1. Por primera vez en muchos años, se rompió la tendencia de darle todos los premios al mismo porque sí para que la prensa saliera a decir que hubo un gran ganador de la noche (Adele 2011, por ejemplo). Al contrario, se notó que los votantes examinaron delicadamente cada categoría, dándole el premio a quien se lo merecía según el criterio necesario. Esto generó el fenómeno que alguien describió en Twitter como “Cada niño con su Grammy”.
2. Que Juanes haya ganado un premio, aunque puede tomarse como una guerra de lobby entre las grandes disqueras y sus apuestas latinas, termina siendo un reconocimiento a un disco acústico donde la música está por encima de todo.
3. El Grammy de Taylor Swift por “Safe and Sound” de “Hunger Games” nos debe alegrar porque Taylor no se fue sin nada y porque cantó y bailó toda la noche. El alma de la fiesta. Y ya.
4. Sin que el 2012 hubiera sido mejor que el 2011, Skrillex repitió Grammy ganándole a Swedish House Mafia que, sin duda, lo merecían más. Esto, sin embargo, no es malo. Demuestra que la Academia aprueba y respalda a esos que se atreven a hacer cosas nuevas musicalmente y en términos de producción. Un statement muy importante que no debe pasar desapercibido.
5. Aunque la discusión sobre quién debió haber sido el Productor del Año sea eterna, y aunque a muchos nos parezca que -de todos- Auerbach hubiera sido el que menos se merecía el premio (y no porque fuera malo, sino porque los otros eran excelentes), hay que resaltar que este premio fue el último que se entregó antes de que comenzara la transmisión de televisión lo que indica que el productor -cada vez más- cobra la importancia que tiene. Esperemos que en unos 2 o 3 años, estén todos los que son, sentados en primera fila, esperando su gramófono televisado.
6. El vestido de Adele. Jajaja.

7. Si bien no se puede hablar de un ganador de la noche, probablemente uno de los grupos a los que mejor les fue, fue a Fun. Qué necesario era que la Academia, por fin, le prestara atención a alguno de los grupos de Fueled By Ramen. Desde hace rato lo estaban buscando con discos tan buenos como “Some Nights”. Para la muestra, “Pretty Odd” de Panic! At The Disco lanzado en 2008.
8. Kelly Clarkson se ganó el de Mejor Álbum Vocal Pop, llevándose por delante a álbumes (que son mejores) como “Some Nights” o “Overexposed”. Este es uno de los premios en los que se demuestra que la Academia pensó minuciosamente el criterio de cada categoría para escoger al ganador.
9. Los tarados que dijeron que “Locked Out Of Heaven” no tenía ningún mérito porque era, simplemente, Burno Mars copiándole a The Police, se mordieron un codo cuando Sting salió a cantar con él. Claro que hay que alegrarse por eso.
10. El chiste, que no fue tan chiste, que hizo Katy Perry cuando le tocó entregar el de Mejor Nuevo Artista, evidenció que las apuestas de la Academia, año tras año, no han sido las mejores pues no se han reflejado en los premios siguientes. Tal vez, con la excepción de Adele, en los últimos años, ningún ganador de ese premio, lo ha validado como debería. Eso se mirará en detalle en una próxima entrada.
11. En un momento en el que para Colombia es crucial -esto por el actual proceso de paz- mostrarse como un país menos montañero y rudimentario que el de hace 8 años -y aquí tocó meterse en política desafortunadamente- aparece Juanes, no como el “Parcero” o el “Frijolero” de antes, sino como un ciudadano del mundo, un artista global; a hacerle un tributo a Elton John. Magnífico.
12. Fernán Martínez citó a Napoleón, y como el emperador que gozaba de tanta popularidad entre las gentes -por aquello de los conciertos en El Campín, Paul McCartney, etc.-, se cayó propiciando su propio Waterloo con un tweet sin precedentes y del que nunca va a poder haber una explicación razonable. Es bueno que la gente se de cuenta quién es quién.
13. El premio recibido por Mumford & Sons a Mejor Álbum del Año por “Babel”, nos devolvió después de varios años de ganadores sin sentido, el valor -aún muy vigente a pesar de lo que los amantes de la tecnología profesan- del álbum como una unidad musical y extramusical enmarcada un mismo concepto. La Academia, con esto, invita a los artistas a volver a pensar en el álbum y no en el sencillo que, tantas veces, ha servido para que los malos y mediocres se monten en un bus en el que les es imposible mantenerse.
14. Travis Barker haciendo ruido.
15. Una vez terminaron los premios, en Estados Unidos se reportó que los discos y canciones nominadas, ganadoras e interpretadas en la ceremonia, habían disparado sus ventas. Fun., Frank Ocean, Mumford & Sons, Jack White, y The Black Keys han sido los artistas más populares en ventas y streaming durante la semana posterior a los Grammys.
La noticia está en que Colombia no fue ajena a este fenómeno y por primera vez en la tienda de iTunes, “Locked Out Heaven” de Bruno Mars es #1, seguida por “Somebody That I Used To Know” de Gotye y la tibia “Ho Hey” de The Lumineers. “We Are Young” y “Some Nights” de Fun., así como “Stay” de Rihanna, “One More Night” de Maroon 5, “I Will Wait” de Mumford & Sons y “Lonely Boy” de The Black Keys aparecen también en el Top 20 de este listado en el cual no hay más de 2 reggaetones malucos. Se están destapando los oídos de los habitantes del maizal.
Buenísima esta aplicación sobre la música más pegada en Colombia. Bájenla GRATIS para iPhone aquí: https://itunes.apple.com/co/app/cmc/id563378336?l=es&ls=1&mt=8 y para Android aquí: https://play.google.com/store/apps/details?id=com.hongji.cmc&feature=search_result#?t=W251bGwsMSwxLDEsImNvbS5ob25namkuY21jIl0

Por culpa de mi último post, en el cual critiqué a “La Voz”, recibí algunos insultos por parte de un par de desocupados que leen esta vaina, y quienes podrían jurar que no tengo ningún argumento por fuera del snobismo americanista que carcome mi existencia, que demuestre que en realidad, como afirmé que “ los colombianos -al menos los de esta generación que nos tocó vivir- no hemos sido capaces de desarrollar una habilidad vocal destacable mundialmente, ya que no tenemos la herencia musical, histórica, antropológica, etc. que tienen otros países como Estados Unidos o España”.
Pues bien, convencido de mi afirmación, pero incapaz de traerla a la realidad, consulté, cual pitonisa griega, a mi maestra, -quien ha sido varias veces mencionada en este blog-, y de cuyo intelecto, preparación y conocimiento ningún mortal que lea este blog podría si quiera cuestionar, y me dijo lo siguiente:
“En la opción interpretativa de la música como un fenómeno que involucra elementos naturales con los correspondientes de cultura (audición semántica, condicionamiento musical, etc.), las construcciones musicales suponen operaciones selectivas que privilegian las expresiones musicales que por convención adoptan diferentes comunidades.
Esas opciones no son escrituras o teorías (aunque naturalmente éstas puedan elaborarse a partir del análisis de las prácticas y hasta graficarse), sino que se constituyen en los repertorios tanto de obras como de formas de producción de sonidos (ataques, articulaciones), registros, gusto por sonido homogéneo o heterogéneo, formas de emisión vocal, etc.En el caso de comunidades con fuertes lazos de identidad (aunque se modifiquen con prácticas de mercado) el proceso es conjunto, pero en otros contextos puede suceder con cualquier música, por ejemplo, se puede construir una emisión y articulación de canto gregoriano por audición-inmersión intensiva de música y aprendizaje por imitación.
Lo anterior explica las voces maravillosas de niños que cantan muy bien rancheras o llanera. Tiene que ver con eso.
En últimas, todo esto, se relaciona con el oído personal y social. La pedagogía de los géneros musicales en contexto no traba el proceso de adaptación progresiva del individuo. Los niños que desde pequeños bailan cosas que nos parecen muy difíciles (al sur de Andalucía, en las escuelas de samba, etc.) difícilmente lograrían ese sentido de autenticidad si tuvieran que pasar por una didáctica de sus danzas en vez de aprender a caminar y bailar simultáneamente según los modelos de la colectividad (…)”
En cristiano, y contextualizando con mi crítica a “La Voz”, esto no quiere decir otra cosa que los elementos que consideramos indispensables en una voz ‘maravillosa’; sean objetivos como “la afinación, la fuerza, la dinámica o la versatilidad” o subjetivos e intangibles como “el carácter o la originalidad”; son adaptadas por el individuo de la comunidad o colectividad a la cual pertenece, de la misma forma con la que adopta un lenguaje, un acento, un oído tonal, modal, el rechazo a un olor, el gusto por un sabor, etc.
Si se tiene en cuenta, entonces, que:
Es muy difícil que en Colombia encontremos un talento que cumpla con los estándares internacionales. Es mejor bajarnos de la nube e intentar otro formato que no se base, específicamente, en la ‘maravilla’ bocal del participante, sobretodo cuando esta ‘maravilla’ -por los motivos dichos arriba- es inverosímil en un país con la tradición musical del nuestro. Asumamos, impunemente, que no sabemos cantar como los grandes y que si bien, como ha demostrado la clichesuda trinidad de Shakira, Juanes y Vives, tenemos potencial para ser grandes artistas, no será, precisamente, por la cualidad vocal.
P.D La foto de este post no tiene absolutamente nada que ver con el texto del mismo. Me sentí interesante usando una foto de Händel y ya.

Me prometí no tratar de llevar la contraria. Al menos, si existía algo que le gustara a todo el mundo y a mi no me gustaba, intentaría no hacerlo público: Mi agenda no soporta más enemigos. Y lo logré, hasta cierto punto. Sin embargo no puedo más. Los tuétanos arden, la sangre quema, la saliva se hace espuma y las neuronas que se encargan de la cordura cada día son menos… Tengo que decirlo: Odio La Voz, ¡La odio!
Y no la odio porque sí, ni siquiera porque Fanny Lu castigue a la audiencia -semana a semana- con sus canciones, ni porque Maía se porte como una niña de 3 años tratando de llamar la atención. La odio porque nunca antes había sentido que un reality musical fuera tan peligroso para los que se esmeran en hacer productos musicales de calidad, con la intención de ser valorados en su país. Y no es que uno no pueda ser profeta en su tierra, sino que en tierra de sordos…
Para empezar, preocupa el rating, medido no sólo en puntos cuantitativos, sino en las tendencias de las redes sociales, en las conversaciones de las filas de los bancos: “que Cepeda, que Montaner, que le dijo al mechudo, que le gustó la gorda que esto y lo otro”.
Pero bueno, el tema del rating no sería preocupante si el nivel fuera bueno. Pero no. No lo es. Y no lo es, porque aunque La Voz es el reality musical con más nivel que se ha hecho en Colombia, estamos lejos -MUY LEJOS- del nivel mundial, al que de verdad deberíamos, como industria cultural y como país apostarle.
La habilidad vocal de la gran mayoría de los participantes de La Voz es muy discreta, tanto que incluso después de la convocatoria que se hizo a dedo -cosa con la que no tendría problema, sino hubiera más de un favor pagado al mejor estilo de los técnicos “cometeros” de fútbol- hay participantes que se desafinan notoriamente en las presentaciones, hecho que no es percibido por el público en general, que noche a noche duerme engañado pensando que está oyendo las voces más maravillosas del universo.
¿Por qué pasa eso?
Primero que todo, porque los colombianos -al menos los de esta generación que nos tocó vivir- no hemos sido capaces de desarrollar una habilidad vocal destacable mundialmente, ya que no tenemos la herencia musical, histórica, antropológica, etc. que tienen otros países como Estados Unidos o España. No hay que culpar, por supuesto, al programa de eso. Los más mediocres dirían, al mejor estilo del trio chocoano que “eso es lo que hay”.
De lo que sí es culpable el reality, es de tener jurados con un nivel de exigencia nula. Y no porque sean malos o sordos, porque con alguna femenina excepción -y no porque sea femenina- la carrera de quienes toman las decisiones en el programa, sustenta el talento que tienen.
El problema está en la idiosincracia del programa-concurso colombiano, que desde tiempos inmemoriables ha querido construir historias de gente sufrida que, por fin, ha tenido su oportunidad para volverse rica y famosa. ¿Se acuerdan de Francisco de Factor X?
Sumado a eso, y no menos preocupante, los artistas elegidos -a los cuales respeto enormemente- defienden una marca que les impide ser duros con los concursantes. Los cuatro, incluso Montaner que es adoptado, representan la “bacanería” del artista colombiano, incapaz de ser sincero por sentirse criticando… Y no está mal… Pero esto es un concurso de talento, señores. Deberían aprovechar el espacio que les dan para disertar y disentir. El programa necesita más eso que su innecesario intercambio de piropos y flores.
Es que mientras aquí a un tipo que se desafina le dicen “Me parece que hubo problemas en algunas partes de la canción, pero como has demostrado en otras ocasiones que puedes hacerlo bien, te digo que -en general- tu presentación fue aceptable”, un Simon Cowell en Estados Unidos, o una Rosario en España, le dirían que su presentación fue digna de una película de terror… ¿Por qué creen, acaso, que en los realities -o programas-concursos, para mi es la misma joda- de esos países han salido artistas tan importantes como David Bisbal, Cher Lloyd, Chenoa, Kelly Clarkson, Carrie Underwood, etc.? ¡Por la bendita exigencia!
Caracol TV se ha vendido a sí mismo como el Mesías de la música en Colombia, al traer un formato en el que ganará “La mejor voz de Colombia”. Olvidaron, al parecer, que Colombia además de ser un país Beethoven -no por lo talentoso sino por lo sordo- es el país del “Sagrado Corazón” y eso, sin duda, complica el objetivo. Y no hay problema… Al fin y al cabo es entretenimiento… Hasta que todo el mundo, como en un país de zombies, se cree el cuento. Y crucifican al que diserta.
#GreatTimes. Por eso amo a este señor.
Desde hace rato, exactamente desde hace 340 días (como se pueden dar cuenta en este post del pasado http://mejiaabad.tumblr.com/post/10716838279/desde-hace-algunas-semanas-realmente-desde-que), vengo jodiendo con el tema del K-Pop y nadie -hasta ahora que salió el magnífico “Gangnam Style”- le estará parando bolas en serio. Permítanme montarme en el tren de la victoria, con estos casi 120 millones de views.
PSY - Gangnam Style
De este video -la sensación de esta semana en las redes sociales del mundo- no se puede resaltar nada por encima de la excelente producción. Para nosotros, como se puede evidenciar en este post de hace 7 meses (http://2rdstudio.tumblr.com/post/16361092469/verbal-jint-you-look-good-video-de-una-cancion) el fenómeno K-Pop y sus excelentes videos, no es nuevo. En todo caso, es bueno para la industria que cosas de esta calidad sean las más importantes, en términos de visitas, en Internet.